Las Alpujarras granadinas, un tesoro por descubrir

Las Alpujarras son una región sembrada de encantadores pueblos entre montañas y valles. Pueblos tranquilos, hermosos y, sobre todo, acogedores con el viajero. Muchos de ellos merecen más que una rápida visita, porque parte de su encanto solo se descubre mientras se pasea tranquilamente por sus calles, se admiran los paisajes que los rodean y se toma alguna delicia típica en sus tabernas.

Hay pueblos realmente hermosos en las Alpujarras. Vamos a hablar solo de algunos:

  • Pampaneira: es uno de los pueblos más bonitos de España. Sus estrechas calles, sus casas blancas de tejados planos, su iglesia gótica de estilo mudéjar y sus fuentes le dan un encanto particular. Sin olvidar que tiene un entorno espectacular.
  • Capileira: situado en el barranco de Poqueira, es un magnífico ejemplo de arquitectura tradicional alpujarreña, también con casas blancas y calles empinadas y sinuosas. Es punto de partida de excursiones a los picos Mulhacén y Veleta.
  • Bubión: la suya es una arquitectura de marcado carácter bereber, adaptada a un terreno, como el de los demás pueblos, muy escarpado.
  • Trevélez: Situado en el corazón del Parque Nacional de Sierra Nevada, además de por su imagen es conocido por un producto muy particular: el jamón, que aquí se cura como en pocos lugares de la península.
  • Órgiva: a este hermoso pueblo se retiró Boabdil tras perder Granada. Un pueblo hermoso, en el que se puede visitar su iglesia de Nuestra Señora de la Expectación o el palacio de los condes de Sástago, hoy ayuntamiento. Por supuesto, es más que recomendable pasear tranquilamente por sus callejuelas, llenas de sabor andaluz.

Son solo cinco ejemplos de la belleza de una comarca que está a la sombra de Sierra Nevada y que, además de idílicos pueblos ofrece al visitante unos parajes de belleza sublime y una gastronomía digna de reyes. Recorrer las Alpujarras granadinas es recorrer una de las regiones más hermosas no solo de Andalucía, sino de toda la península.