LA PLAYA ESTÁ SOBREVALORADA

Arena por todas partes, niños pequeños dándote con la pelotita cada 10 minutos, paseos por la orilla esquivando adolescentes imitando a Rafa Nadal con unas raquetitas de madera sin mango, la suave brisa que hace que tu toalla aparezca tres chiringuitos más a la derecha que donde la dejaste, la resaca, tanto del mar como la tuya propia porque anoche saliste a tomar algo y hoy simplemente quieres morir…

Así podría seguir unas cuantas líneas más, pero por qué criticar la playa cuando puedes elogiar la montaña y el turismo rural. Fuera de agobios y estrés haciendo senderismo por rutas casi desconocidas, respirando naturaleza y disfrutando de cada uno de los rincones que esconde un bosque, una colina, un valle o un río que suena a vida.

Piensa en una casita en la ladera de una montaña del norte, un caserío en los páramos catalanes, una pequeña casa rural en una villa perdida de Galicia o un modesto castillo medieval a menos de 50 kilómetros de la capital de España. casa rural castillo

Ya va siendo hora de que también explotemos nuestros verdes parajes como se explotan nuestras azules playas, porque existen mil actividades como el senderismo, la escalada, la multiaventura, el descenso de ríos y rápidos, etc. que seguramente aún ni conozcas.

Y si lo que realmente te gusta es el descanso y la tranquilidad puedes disfrutar de una barbacoa en los lugares más bucólicos de nuestra geografía con una cabaña de madera al lado, vamos, de cine.

No esperes más y convence a tu pareja para pasar ese fin de semana romántico que todavía tenéis pendiente, celebra tu cumpleaños con tus amigos en medio de un bosque a lo película americana pero sin sobresaltos, o llévate a tu familia de escapada por cambiar de aires, seguro que te lo agradecerán.

Ya sabes, si necesitas desconectar, descubrirte a ti mismo como suele decirse o descubrir la naturaleza que nunca te atreviste o simplemente no te llamó la atención, esta es tu oportunidad.