Las casas rurales, el alojamiento perfecto al viajar en familia

Cuando se trata de vacacionar con niños hay pocas cosas que resulten tan adecuadas como las opciones que permiten tranquilidad y múltiples oportunidades de realizar actividades de disfrute al aire libre. En este sentido las casas rurales resultan perfectas para un viaje en el que se busque pasarlo bien en familia e interactuar con la naturaleza.

Y es que ningún otro modo de alojamiento puede asegurar unas vacaciones tan perfectas cuando se viaja en familia como el alquiler de una casa rural, donde lo principal será liberarse del estrés al mismo tiempo que se conocen de primera mano las actividades propias de la vida en el campo, pero con el confort y la comodidad que estas casas suelen ofrecer.

En este tipo de turismo los adultos se cargarán de energías para volver como nuevos a las rutinas del día a día y los pequeños lo pasarán de maravilla, y algo muy importante aprenderán a valorar la naturaleza y el medio ambiente  a través de las vivencias y experiencias que podrán obtener en estos entornos, gracias al contacto directo con los animales que ofrecen muchas de estas estancias, que generalmente cuentan con granjas.

En ellas los niños podrán aprender sobre algunos oficios que para los pequeños que viven en ciudades pueden ser prácticamente desconocidos, tales como el de agricultor o el de  pastor. Y también tener experiencias como recoger huevos recién puestos por las gallinas, ordeñar una vaca o dar de comer a los animales.

También en muchas de estas casas podrán observar de cerca un huerto y ver las plantas que producen los alimentos que normalmente ven en casa o en el súper cuando nos acompañan a hacer la compra.

Los más grandecitos o los más aventureros podrán pasear a caballo o realizar actividades como la escalada, la pesca o el rafting, dependiendo del tipo de paraje seleccionado para vacacionar.

Otra de las razones para optar por el turismo rural es la oportunidad de tener un trato cercano por parte de los propietarios de la casa seleccionada, quienes estarán ávidos de proporcionarte cualquier  ayuda que requieras, ya sea para conseguir una cuna o para orientarte sobre los lugares de interés, la gastronomía y las tradiciones de la zona.

Y es justamente la gastronomía una de las cosas que más atrae de estos destinos al viajar en familia, pues da la seguridad de degustar platos preparados con productos frescos y la mayor parte de las veces ecológicos, al mismo tiempo que suelen gustarle a todos los miembros, independientemente de la edad que tengan.

Estos lugares también pueden ser la elección preferida de aquellos que buscan reforzar las relaciones sociales entre compañeros de una pequeña empresa como puede ser una de técnicos electricistas o de cerrajeros 24 horas, quienes en medio de un viaje a un medio rural, alejados de los móviles y el ajetreo de la actividad laboral diaria, seguramente lograrán compenetrarse mejor entre ellos e integrar a sus familias con las de sus colegas.

Pero el turismo rural, no solamente aporta grandes beneficios para los turistas sino que también lo hace para las comunidades donde se ubican estas estancias. Esta actividad favorece el arraigo de sus pobladores y aportan una mayor viabilidad económica a sus actividades, al poder obtener recursos adicionales y poder comercializar directamente los alimentos que producen y fabrican artesanalmente.

Cualquier escapada en familia o con amigos será un éxito en una casa rural, por lo que no dudes en esta opción al planificar las próximas vacaciones.  Considera además que siempre habrá una casa rural adaptada a tu bolsillo y que las actividades adicionales y los precios de alimentación también serán más reducidos que en otro tipo de destinos.