EL ÚLTIMO SUPERVIVIENTE EN VIZCAYA

Sabemos que te gusta lo extremo. Pero lo extremo extremo, lo de dormir prácticamente al raso, sobrevivir con lo que la naturaleza te proporciona y sentir por un fin de semana lo que siente Bear Grills en su programa, algo comercializado a estas alturas, cuando se pierde en medio de los bosques de la estepa Rusa.

Pues bien, nosotros no te proponemos la estepa Rusa y quizás lo del marine americano sea algo fuerte para un fin de semana de escapadita, pero por un módico precio podrás sentirte su primo hermano en uno de los bosques más bonitos e inhóspitos de todo el País Vasco.

Te proponemos una ‘acogedora’ chocita de ramas secas con una lamparita y unos cuantos de instrumentos de cocina como cuencos o pequeñas navajas así como un póster con las setas venenosas y las no venenosas de la región, un walkie talkie (por si sucede algo realmente importante) y una cantimplora.

Hay que decir que en cualquier momento podrás comunicarte por el walkie con nosotros y en el caso de que quieras abandonar la experiencia por el motivo que sea no habrá ningún problema, pero si decides seguir adelante deberás encontrar comida por ti mismo, agua en el caso de que se te acabe la de la cantimplora y hacer fuego, que precisamente en Vizcaya no suele hacer sol y buen tiempo durante todo el  año.

También llevarás incorporado un GPS para evitar sustos, por lo que sabremos dónde estás en todo momento, y a partir de aquí, ya es cosa tuya lo de vivir la experiencia de aventurero, eso sí, está terminantemente prohibido matar los animales que encontrarás en el póster de la chocita, por mucho hambre que tengas, en ese caso utiliza el walkie y daremos por finalizado el reto.

Si ‘sobrevives’ al fin de semana te daremos un título (sin validez alguna más que la de presumir en eventos sociales) que te acredita como el último superviviente de la Península.

Si te animas, no dudes en contactar con nosotros.

VUELTA AL CAMPO

¿Quieres desconectar de tu mundo caótico fundiéndote en plena armonía con la naturaleza?

O CebreiroAhora ya es posible, además en un sitio inmejorable, en plena campiña gallega como lo es O Cebreiro. Te proponemos desde un fin de semana bucólico aprendiendo lo más básico del campo hasta una semana entera en la que podrás ver cómo trabajaban y cómo lo siguen haciendo muchos de los campesinos norteños que a día de hoy viven del medio que los rodea.

Cómo ordeñar una vaca; recoger lechugas, tomates o pimientos; construir y reparar refugios, tanto para animales como pare el resto de la familia; descubrir parajes insólitos a caballo; vivir prácticamente sin tecnología y sobre todo aprender a valorar la simpleza del ser humano.

Todo ello, cómo no, en uno de los pazos más característicos de la preciosa Galicia, donde la piedra es el protagonista y la madera el toque de distinción que para nada está peleado con la sencillez.

Sumérgete en el mundo más rural a través de actividades que harán replantearte si de verdad necesitamos tanto cachivache para disfrutar del día a día, de saber cómo funciona un tractor, un molino o una bomba de agua. Vuelve a revivir las épocas de tus padres o abuelos que se ganaban la vida en el campo, eso sí, desde otra perspectiva donde acabarás admirando cada nueva lección que te enseñarán los habitantes de este pequeño pueblecito.

Pero no todo va a ser ‘trabajar’ si lo que buscas son unos días de descanso, ya que la gastronomía gallega es de sobra conocida por sus platos calientes que podrás degustar en las distintas posadas que encontrarás a escasos kilómetros del pazo, también existe una ruta especialmente confeccionada para nuestros huéspedes donde te toparás con ríos y pequeños lagos casi escondidos que te invitarán a quedarte parado admirando todo lo que te rodea.

Lánzate a la piscina y disfruta aprendiendo de los que más partido le sacan a lo más simple de nuestra vida.

EN MADRID TAMBIÉN SE RESPIRA AIRE PURO

Porque la capital española es bastante más que humo, contaminación, ruido y gente corriendo de un lado para otro.

Porque las bicicletas no son sólo para el verano, y si las ruedas de éstas se funden con caminos rodeados de verde, de silencios sólo perturbados por los pájaros piando, las gotas de los árboles cayendo y las frenadas de cada curva con vistas las montañas de nuestra sierra.

Porque los ríos pueden ser el escenario de algo más que unas bonitas fotos para tus redes sociales, así que enfúndate el traje de neopreno y anímate a descubrir lo que puedes hacer encima de una barca descendiendo a toda velocidad.

Porque los paseos son más agradables sin tener que estar esquivando bolardos, coches o pasos de cebra.

Porque los animales normalmente no viven en jaulas y es ahí, en su hábitat natural donde más cosas pueden enseñarnos.

No lo dudes ni un segundo y anímate a probar el turismo rural en los incontables emplazamientos que la Comunidad de Madrid te propone para cualquier época del año. Olvídate de los teléfonos móviles, de la rutina delante del ordenador, de llevar la cartera siempre encima e incluso de las llaves, ya que existen varios de los alojamientos rurales que te proponemos equipados con la última tecnología en cuanto a sistemas de apertura y cierre de puertas sin llave gracias a las últimas instalaciones de Cerrajeros Madrid, todo para que puedas salir de las residencias que te ofrecemos sin preocupación alguna.

Si todavía eres de esos escépticos que piensan que en Madrid sólo hay espacios grises invadidos por industrias y edificios altos, atrévete a cambiar tu punto de vista desde alguna de nuestras montañas, de nuestros pueblecitos perdidos en la sierra, de nuestros bosques con más vida que ruido y de nuestra parte más colorida.

Porque como dicen por ahí, de Madrid al cielo, y si éste está despejado, mucho mejor.

¿DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES?

Si te apasionan los juegos de rol, las escapadas rurales y los ambientes naturales tienes que probar la experiencia alicantina que te proponemos desde aquí.

El plan es sencillo: un grupo de 5-10 personas, un fin de semana perdidos en el Parque Alfonso XIII, en Guardamar del Segura, más de 15 pruebas a superar en el menor tiempo posible y un emplazamiento envidiable lo mires por donde lo mires.

A vuestra llegada os encontraréis con una antigua granja reformada para la ocasión con 7 habitaciones distribuidas en 3 plantas en un complejo de 240 metros cuadrados con todas las comodidades posibles, eso sí, de las que disfrutaréis a ratos ya que lo importante aquí es el contacto con la naturaleza y aprender de ella para que uno de vosotros se lleve el gran premio que hay escondido en medio de este paraje natural. Para ello tendréis que trabajar solos siguiendo las pistas que encontraréis a modo de gymkana para conseguir las 15 llaves que abrirán la caja fuerte que encontraréis en algún lugar de la granja.

¿Que por qué tanta llave para una absurda caja fuerte? Porque lo que hay dentro merece la pena, y es que la última llave se encuentra allí y abre un regalo de cuatro ruedas y bastantes caballos, pero como decía alguien por ahí, hasta aquí puedo leer.

Y olvidaos de llamar a Cerrajeros Alicante si encontráis la caja fuerte antes de tiempo, ya que, aunque podrían abrir esa caja sin problema alguno, ya están avisados de que ese trabajo no puede ser aceptado. Además, la adrenalina que soltarás en cada prueba que te llevará a la siguiente acabará mereciendo la pena incluso más que el propio premio, sin exagerar.

Las únicas reglas aquí son pasárselo bien, disfrutar de todos los deportes que mezclarán las diferentes fases del juego y aprovechar al máximo unos días alejados del bullicio y la monotonía de la gran ciudad, y si ninguno consigue el ansiado premio, al menos llegar a casa con experiencias nuevas en los bolsillos que recomendar a amigos y familiares.

LA PLAYA ESTÁ SOBREVALORADA

Arena por todas partes, niños pequeños dándote con la pelotita cada 10 minutos, paseos por la orilla esquivando adolescentes imitando a Rafa Nadal con unas raquetitas de madera sin mango, la suave brisa que hace que tu toalla aparezca tres chiringuitos más a la derecha que donde la dejaste, la resaca, tanto del mar como la tuya propia porque anoche saliste a tomar algo y hoy simplemente quieres morir…

Así podría seguir unas cuantas líneas más, pero por qué criticar la playa cuando puedes elogiar la montaña y el turismo rural. Fuera de agobios y estrés haciendo senderismo por rutas casi desconocidas, respirando naturaleza y disfrutando de cada uno de los rincones que esconde un bosque, una colina, un valle o un río que suena a vida.

Piensa en una casita en la ladera de una montaña del norte, un caserío en los páramos catalanes, una pequeña casa rural en una villa perdida de Galicia o un modesto castillo medieval a menos de 50 kilómetros de la capital de España. casa rural castillo

Ya va siendo hora de que también explotemos nuestros verdes parajes como se explotan nuestras azules playas, porque existen mil actividades como el senderismo, la escalada, la multiaventura, el descenso de ríos y rápidos, etc. que seguramente aún ni conozcas.

Y si lo que realmente te gusta es el descanso y la tranquilidad puedes disfrutar de una barbacoa en los lugares más bucólicos de nuestra geografía con una cabaña de madera al lado, vamos, de cine.

No esperes más y convence a tu pareja para pasar ese fin de semana romántico que todavía tenéis pendiente, celebra tu cumpleaños con tus amigos en medio de un bosque a lo película americana pero sin sobresaltos, o llévate a tu familia de escapada por cambiar de aires, seguro que te lo agradecerán.

Ya sabes, si necesitas desconectar, descubrirte a ti mismo como suele decirse o descubrir la naturaleza que nunca te atreviste o simplemente no te llamó la atención, esta es tu oportunidad.

GANDÍA, MÁS QUE UNA PLAYA

Seguro que alguna vez has escuchado que Valencia es la playa de Madrid, y que Gandía la de los jóvenes madrileños.

Cierto, no le falta verdad a esa afirmación, pero Gandía, aparte de ser el destino favorito por los jóvenes de entre 18 y 22 años para sus escapadas de verano con los amigos, también ofrece una diversidad rural que se plasma en las numerosas casas y alojamientos que se ofertan para actividades más variadas que la simple caminata a la playa o el baño de por la tarde.

A apenas tres kilómetros de la costa de Gandía se encuentra Ca Olivares, una casa rural muy interesante para los amantes de la aventura y los nuevos retos, ya que ofrece la oportunidad de disfrutar de la cercanía y siempre recurrente playa así como de la montaña y sus incontables actividades. La residencia cuenta con todo tipo de comodidades en un paraje casi insuperable y totalmente equipada tanto con los muebles y electrodomésticos necesarios para pasar un fin de semana de ensueño o unos días más si dispone de ellos para olvidarse de todos sus problemas en pleno corazón de la Comunidad Valenciana.

Pero si además eres amante de los deportes, aquí podrás disfrutar de todos los relacionados con el medio acuático como el surf, la vela, el buceo o la pesca y todas las relacionadas con el senderismo y el descubrimiento de paisajes si lo tuyo no es la arena ni las olas.

La gastronomía valenciana es otro de los factores interesantes a resaltar en este emplazamiento mágico, ya que la paella es la estrella de esta tierra pero no está sola, por lo que podrá descubrir los platos más exquisitos y económicos en cada uno de los restaurantes que rodean Ca Olivares.

No se lo piense más y reserve ya esos días que siempre ha querido pasar alejado del bullicio de la civilización contaminada, además, si por algún motivo pierde las llaves del apartamento durante su estancia no deberá preocuparse ya que nuestro complejo tiene servicio 24 horas con cerrajeros Valencia, así que el problema estará solucionado en cuestión de minutos.

Ven a conocernos.